martes, 24 de febrero de 2015

KUÑA

Cuando la voz de la anciana se empezaba a oir, los más jóvenes se detenían a apreciar la calidez y la profundidad de las bellas palabras, esas palabras luminosas que traían claridad y sabiduría. No eran frases al azar, sus labios se abrían sólo cuando era necesario, y expresaban la belleza y la profundidad de una civilización milenaria que se cobijaba en su seno.
El lugar de la mujer en la cosmovisión guaraní era fundamental, por lo tanto era respetada y tenida muy en cuenta. Su rol como pedagogas y transmisoras de la sabiduría ancestral permitió que hasta hoy la cultura guaraní siga viva y goce de buena salud. Sí, le debemos a las mujeres semejante privilegio. Fueron las que con tesón, esfuerzo, diligencia y entrega mantuvieron viva la llama de nuestra cultura. Fueron las que enseñaron a sus hijos y nietos acerca de las buena manera de vivir, las que no se doblegaron ante la violencia ejercida por los conquistadores para eliminar al guaraní de la faz de la tierra, las que entregadas como botín de guerra a sus enemigos plantaron bandera de lucha y soportaron cuantos ultrajes se puede imaginar una persona y se mantuvieron en pie. Han sido el faro que guió a generaciones en la búsqueda de la tierra sin mal, no ya esa tierra física que truncaron los conquistadores, sino más bien ese paraíso interior, esa espiritualidad profunda y plena que caracteriza a la cultura guaraní.

Lucas Palacios


domingo, 22 de febrero de 2015

ÑANE ÑE'Ê / NUESTRA LENGUA


“A cuántos de nosotros se nos negó aprender nuestra hermosa lengua guaraní bajo los falaces argumentos de que obstaculizaba el aprendizaje, que generaba una mezcla perjudicial con el castellano de manera tal que no se utilizaría de forma correcta ninguno de los dos; de que el guaraní era un “dialecto” de indios, “menchos”, chacareros, “tapes” que animalizaba a aquel que lo hablase y lo denigraba de su status social. Groseras quimeras que lo que pretendieron era instrumentar la atroz dominación cultural de las élites de poder europeizantes.
Hoy nos dimos cuenta, y desde muchos ámbitos, que el guaraní nos enriquece, su cultura nos lleva a la maravillosa dimensión de lo simple, de lo sencillo, ese soplo espiritual profundo que se asienta en lo más recóndito de nuestro ser y nos permite ser auténticos. Muy lejos de “entorpecernos”, el guaraní nos abre horizontes y nos otorga perspectivas, nos recuerda lo verdaderamente valioso de la vida, nos acerca simbióticamente a la naturaleza y fraternalmente a nuestro prójimo."

Lucas Palacios

miércoles, 4 de febrero de 2015

TALLER DE GUARANI EN ROSARIO

TALLER DE GUARANI ROSARIO


El Taller de Lengua y Cultura Guaraní es un espacio de encuentro, sociabilidad, aprendizaje colectivo y horizontal. Se propone brindar las herramientas básicas para acercarse al maravilloso mundo de la cosmovisión guaraní y de la cultura mixta que se generó a partir del mestizaje entre europeos y guaraníes.  Más que un curso de idioma tradicional, el taller apuesta a la puesta en común de conocimientos, el reconocimiento del otro, el crecimiento colectivo, la búsqueda de respuestas no dogmáticas,  y la generación de un espacio de camaradería y amistad.

Sin lugar a dudas el litoral argentino ha sido el espacio territorial en el que vivieron y viven los guaraníes y sus descendientes, y su legado cultural y lingüístico es una de nuestras más preciosas herencias. Por lo cual rescatar, revalorizar y poner en práctica el “guarani reko”, la cultura guaraní, es nuestro principal objetivo. No sólo por el valor intrínseco que esto conlleva sino también por lo que implica el descubrimiento y reivindicación de nuestra propia identidad negada.

El mismo se desarrolla en el Centro Cultural de La Toma de Rosario,
Para más información contactarse al celular (0341) 152729345 o por correo electrónico a luchopolit1@gmail.com.


martes, 3 de febrero de 2015

La propuesta de oficialización de la lengua guaraní en el Mercosur, reconocimiento de una realidad lingüística 1991-2009




                                                              SUMARIO

Por Deborath Esquivel *

La tesina está intitulada “La propuesta de oficialización de la lengua guaraní en el Mercosur, reconocimiento de una realidad lingüística 1991-2009” y tuvo como objetivo específico dilucidar el proceso institucional que se llevó adelante para que el PARLASUR recomendara la oficialización del guaraní en el Mercosur en su XVII Cumbre de 2009, reconociendo de esta manera la realidad lingüística guaraní en la región.
Para poder llevar adelante la investigación lo primero que se realizó fue presentar un panorama de la realidad lingüística guaraní en la región para lo cual se tuvieron en cuenta 3 variables:
1 - el grado de conocimiento y uso de la lengua por la población
2- la concentración territorial de la lengua
3- el carácter histórico/tradicional de la misma
Se constató que la lengua guaraní es dentro de las lenguas de origen americano de las mas habladas en América Latina, junto con el Nathual, el Quechua, el Aimara, el Maya y el Mapuche, estimándose el número de hablantes entre 7 y 12 millones de personas. Se ha concentrado principalmente en el espacio geográfico donde limitan 3 de los países miembros analizados, un área transfronteriza de circulación y contacto intercultural entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Se sostiene que las lenguas consideradas oficiales en el organismo regional deberían guardar una mínima coherencia con la realidad sociolingüística de las comunidades a las que representan.
En base a esto se demostró que la lengua guaraní tiene una presencia efectiva en una parte neurálgica del actual territorio del Mercosur, es hablada en 3 de los países miembros y forma parte del parte del patrimonio histórico de la región por lo cual estaría en las mismas condiciones que el español y portugués de ser oficializada.
 Por otro lado se pudo observar  en el marco internacional de referencia que en las últimas décadas,  se configuró un escenario de reivindicación de los derechos lingüísticos y de defensa y promoción del multilingüismo: diversos espacios internacionales han desarrollado políticas favorables que se traducen en diversos instrumentos internacionales que pueden funcionar como base jurídica para activar políticas de revalorización de lenguas minoritarias o no oficiales.
A su vez en América Latina se identificaron cambios constitucionales en materia de Derechos Humanos, haciendo irrupción positiva los llamados “Derechos de solidaridad o de los Pueblos” donde se observa que los Estados empiezan a reconocerse multiétnicos y pluriculturales, lo que implico así mismo un reconocimiento de los derechos lingüísticos que en muchos casos se plasmaron en políticas lingüísticas.
 Estos acontecimientos conformaron un cuadro propicio para la propuesta de oficialización del guaraní en el Mercosur.

En segundo lugar, se observo que la propuesta de oficialización del guaraní en el Mercosur involucra actores en el nivel local, nacional y regional
En el nivel estatal se ha mantenido una tradición monolingüísta, que históricamente relegó a las lenguas de origen americano a un segundo plano.
A pesar de ello, la lengua  guaraní  sobrevivió a muchos años de homogeneización lingüística y ha logrado el reconcomiendo de oficialidad en el nivel estatal por el Estado de Paraguay, la provincia de Corrientes y dos municipios brasileros en el nivel  local (Sao Gabriel de Cachoeira y Tacurú en Mato Grosso).
En tercer lugar y en lo atinente al tratamiento otorgado a la cuestión lingüística en el MERCOSUR constatamos que en la primera década  las lenguas tuvieron un rol instrumental, se declaró la oficialidad del español y portugués que se utilizaron como lenguas de trabajo exclusivas. La política lingüística no era un tema de prioridad en la agenda.
La constitución del SEM (Sector Educativo del Mercosur  y del GTPL (Grupo de trabajo de políticas lingüísticas), y la posterior conformación del PARLASUR generaron un espacio para el tratamiento de la propuesta. Se empieza a reconocer lentamente el patrimonio lingüístico de la región y la realidad lingüística guaraní .
Sin embargo, La ausencia de institucionalización y de supranacionalidad del organismo impiden la puesta en práctica de políticas lingüísticas comunes hacia la lengua guaraní.
Para lograr profundizar el proceso de integración hace falta conformar una conciencia ciudadana favorable al mismo y para ello es necesario tener en cuenta la participación de instancias civiles que lo legitimen.
La lengua guaraní como universo simbólico de las comunidades que habitan el actual territorio del Mercosur resulta una herramienta necesaria para desarrollar imaginarios colectivos a nivel regional. Por lo cual el reconocimiento de la oficialidad de la lengua puede otorgar una base de legitimación social de suma importancia.

Para finalizar, y como corolario, si bien escapa al período analizado en la tesina, se menciona que finalmente el guaraní fue declarado como “Idioma oficial de trabajo del Parlamento del Mercosur”, el 7 de marzo de 2014 lo que implica que la lengua será utilizada en las sesiones y que los documentos emanados del órgano deberán también ser emitidos en lengua guaraní.
 Por primera vez un organismo regional americano, el Parlasur, reconoce una lengua nativa americana; la lengua guaraní.

*Licenciada en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario
debiaje14@gmail.com

lunes, 2 de febrero de 2015

Se declaró Héroe Nacional al General Post Mórtem Andrés Guacurarí




El 29 de enero de 2015 se publicó en el Boletín Oficial la Ley N° 27116
, en cuyo artículo 1° se declara “Héroe Nacional al General post Mórtem don Andrés Guacurarí también conocido como Comandante Andresito o Andresito Artigas”.
Esta ley tiene como objetivo el tributo y la reparación histórica por su contribución a la epopeya de la emancipación del continente americano.

Texto completo de la LEY 27.116
Fecha de sanción: Buenos Aires; 17/12/2014.
Fecha de publicación: B.O. 29/01/2015.
El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc.
Sancionan con fuerza de
Ley:
ARTÍCULO 1° — Declárese héroe nacional al general post mórtem don Andrés
Guacurarí también conocido como comandante Andresito o Andresito Artigas, como
tributo y reparación histórica por su contribución a la epopeya de la emancipación del
Continente americano.
ARTÍCULO 2° — Desígnase sede nacional para la conmemoración de la batalla de
Apóstoles el sitio histórico, ubicado en la ciudad de Apóstoles, provincia de Misiones, e
institúyase el día 2 de julio de cada año como Día de la Conmemoración y Recuerdo de
Don Andrés Guacurarí.
ARTÍCULO 3° — El Poder Ejecutivo nacional dispondrá la realización de actividades
de divulgación y publicidad de la epopeya libertaria de don Andrés Guacurarí.
ARTÍCULO 4° — Incorpórase el día 2 de julio como Día de la Conmemoración y
Recuerdo de don Andrés Guacurarí, en el calendario de actos y conmemoraciones
oficiales de la Nación.
ARTÍCULO 5° — Incorpórase el día 2 de julio como Día de la Conmemoración y
Recuerdo de don Andrés Guacurarí, al calendario escolar.
ARTÍCULO 6° — Encomiéndase al Ministerio de Educación de la Nación, a través del
Consejo federal de Educación y las autoridades educativas de las distintas
jurisdicciones, acordar la incorporación a los contenidos curriculares del sistema
educativo, en sus distintos niveles y modalidades, la difusión y el estudio de la epopeya
libertaria de don Andrés Guacurarí.
ARTÍCULO 7° — Invítase a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a
adherir a la presente ley.
ARTÍCULO 8° — Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.
JULIAN A. DOMINGUEZ. — GERARDO ZAMORA. — Lucas Chedrese. — Juan H.
Estrada.

http://www.infojus.gob.ar/homenaje-se-declara-heroe-nacional-al-general-andres-guacurari-tambien-conocido-como-comandante-andresito-and-homenaje-se-declara-heroe-nacional-al-general-andres-guacurari-tambien-conocido-como-comandante-andresito-and-nv10225-2014-12-17/123456789-0abc-522-01ti-lpssedadevon


jueves, 29 de enero de 2015

Pueblos originarios: uno de cada tres aborígenes vive en el Gran Buenos Aires


LA PLATA.- Rogelio Canciano es electricista, plomero, gasista y cacique de la comunidad Nam Qom del barrio Islas Malvinas, en las afueras de La Plata. Tiene 64 años y vela por la vida de 400 personas. Su comunidad sabe lo que pasa en el Chaco, no sólo por la tele: ellos son del mismo pueblo Qom que Néstor Femenía, el niño de 7 años que murió este mes de tuberculosis y desnutrición. Ellos, que migraron a la ciudad, lo hicieron escapando de esas condiciones de vida.
También lo hicieron los mocovíes. "Los que siguen en Santa Fe siempre dicen «Me gustaría vivir en la provincia de Buenos Aires». Porque a ellos no les llega nada, viven de lo que pueden sembrar o de criar animales. Es feo vivir allá, porque incluso las casitas son de nylon, es repobre. Nosotros acá tenemos poca tierra, pero tenemos trabajo", explica Patricia González, de la comunidad mocoví de Berisso.
Son muchos los que debieron dejar sus territorios. El Censo 2010 del Indec indica que en la Argentina hay 955.032 aborígenes, de los cuales 299.311 viven en la provincia de Buenos Aires. Pero ese número no es exacto. Gabriela Comuzio, secretaria ejecutiva del Consejo Provincial de Asuntos Indígenas, perteneciente a la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, asegura que ella misma conoce muchas comunidades que no están inscriptas. El censo, entonces, es una aproximación.
Rogelio es parte del Consejo de Participación Indígena (CPI) del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), donde trabaja como interlocutor entre la comunidad y el Estado. En diciembre logró, junto con su comunidad, que el gobierno bonaerense les diera los títulos de propiedad del lugar en el que viven: una manzana y media donde ellos mismos levantaron sus casas de material.
Los padres de Rogelio Canciano trabajaban la tierra en el Chaco. Las cosas cambiaron: al hijo de Rogelio le falta un año y medio para recibirse de abogado; ningún qom en el barrio vive ya de la caza o la recolección ni se viste como lo hacían sus ancestros. El cacique está convencido: "Las costumbres mueren un 99% en la ciudad; para sobrevivir hay que aceptar el sistema". Según este cacique, lo importante es que los jóvenes no pierdan la cultura del trabajo.
María Ochoa es cacique de la comunidad colla Malkawasi de La Plata e integrante del Consejo del Comunidades Indígenas de la capital provincial. Ella, que en realidad se llama Illa Ñan, maneja el Centro Integral Indígena Wawawasi, ubicado en una casa del barrio Hipódromo. Ahí, los niños de 45 días a 14 años reconocen su cultura ancestral, tienen talleres de pintura, dibujo y aprenden su lengua, su origen e identidad. "Nosotros le enseñamos quién es él, por qué tiene ese color de piel tan hermoso, cobrizo", explica, sonriente, la cacique.
La mayoría de las mujeres collas son empleadas domésticas y los hombres trabajan como albañiles, pintores o cartoneros. Ninguno de ellos se viste como lo hacían sus ancestros o como aún lo hacen en Cuzco.
"Somos seres humanos, con la diferencia de que venimos de descendencia de pueblos originarios. Nada más, pero después tenemos todo: lloramos, reímos, vamos al baño...", dice Patricia González, vocera de la única comunidad mocoví registrada en la provincia. Ella es promotora de salud y directora técnica del equipo de fútbol mocoví de Berisso.
Hay veces que la gente de la comunidad va a dar charlas a los jardines, y ahí los nenes también dudan: "¿Dónde están los indios?", les preguntan. Es que esperan personas vestidas como en los dibujitos de los libros y no las encuentran.
Patricia se enteró en 2003 de que era originaria. Su mamá se lo dijo. Tenía sus razones para haberle escondido su identidad: miedo, vergüenza, discriminación. Su padre -abuelo de Patricia- le había generado esos sentimientos. Él era mataco, pero fue criado por criollos, por eso se apellidaba González. Su mujer hablaba la mocoilec (lengua mocoví), no castellano, y les enseñaba a sus hijas. Entonces, cuando venían los patrones, el padre no las dejaba salir de la casa.
"No salgan, indias de mierda, que no quiero que hablen", les decía. Cuando tuvo su familia, la mamá de Patricia decidió no decirles a sus hijos que eran originarios, no quería que pasaran por lo mismo que ella. Hoy, el papá y la mamá de Patricia son pastores de la iglesia evangélica que queda frente a su casa. El cacique, Rubén Troncoso, es su tío. La comunidad se compone de 40 familias que viven en una hectárea y media. Su barrio se llama como ellos: Mocoví. El título de propiedad lo consiguieron cinco años después de luchar, con ayuda de abogados que trabajaron gratis en su caso, en 2008. "Somos la única comunidad mocoví con título de propiedad en la provincia de Buenos Aires", dice Patricia, contenta.
El tema es, para todos los pueblos originarios de la provincia, siempre el mismo: la tierra para vivir en comunidad. Gabriela Comuzio, del Consejo Provincial de Asuntos Indígenas, lo dice claramente: "La principal problemática de ellos siempre es la tierra". Y explica que los pueblos más presentes son: guaraní, colla, qom y mapuche.
"La mayoría de los hermanos viven muy humildemente, hacinados. A mí me duele ver que todavía a esta altura de la historia adolezcan de estas cosas, después del genocidio que vivieron. El Estado está en deuda con ellos", dice.
Los mapuches tienen una característica especial: su objetivo es llegar a la universidad. Están concentrados principalmente en Trenque Lauquen, Carmen de Patagones, Olavarría y Azul. "Viven en buenas casas después de tantos años de trabajo. No hay lujos, pero están bien", explica Comuzio, y sigue el recorrido: "Hay dos comunidades guaraníes en Almirante Brown que tienen su parcela de tierra reconocida por el INAI".
Clemente López es un referente del pueblo qom y vive en Derqui, partido de Pilar. Dirige 42 familias que viven juntas, pero se preocupa por las que aún no logran vivir en comunidad. "Ahí se pierde fuerza, el espíritu comunitario", explica. Se reúnen cada 15 días para buscarles terrenos a esos hermanos, dispersos en Quilmes y Adrogué. Ellos mismos hicieron un relevamiento para ubicarlos.
Darío Ortiz, cacique del mismo pueblo en Pacheco, partido de Tigre, dice: "Estamos peleando con el municipio para que nos den tierras para estar todos juntos". Son 54 familias que aún viven en distintos lugares de ese partido. Eulalio Báez tiene 67 años y es cacique de la comunidad guaraní de José C. Paz. Sus problemas son muchos: el agua, la vivienda, la falta de trabajo. Tiene a cargo 90 familias, que subsisten como artesanos, albañiles, haciendo ladrillos y tejas. A ellos, dice su cacique, no les llegan los planes. Y con una voz entre tranquila y afligida agrega: "Estamos marginados y discriminados por ser indígenas".
Su comunidad considera hermanos a todos los pueblos originarios. "Queremos unirnos en un solo objetivo que es el derecho a la vida", cuenta Eulalio. Sus hermanos más cercanos en distancia son los qom y los chulupís, que están entre Derqui y Moreno. "Pero no nos divide que estén lejos, el objetivo es el mismo: luchar por nuestros derechos, por las tierras para nuestros hijos".

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1763604-pueblos-originarios-uno-de-cada-tres-aborigenes-vive-en-el-gran-buenos-aires

lunes, 26 de enero de 2015

Un niño de la comunidad Wichi murió por desnutrición



Salta (NA) -- Un niño de casi dos años perteneciente a la comunidad originaria wichi de Morillo, murió en un hospital de la ciudad salteña de Orán, donde se encontraba internado como consecuencia de un cuadro severo de desnutrición.


El niño falleció el martes último, aunque el caso recién trascendió hoy, en el hospital San Vicente de Paul, de esa ciudad ubicada a 32 kilómetros al sur de la frontera boliviana.




Según publicó el diario El Tribuno de Salta, el 20 de enero último el niño, identificado como Marcos Solís, ingresó al centro asistencial con un cuadro de "desnutrición severa".


El pequeño ingresó a la guardia del hospital, que estaba a cargo de la médica Julia Pizola, quien atendió al niño, quien llegó derivado de la localidad de Morillo.


"Se encontraba en grave estado, con un cuadro de desnutrición severa y deshidratación. Ingresó con abdomen distendido, por lo cual se le realizó una sonda nasogástrica", explicó una fuente citada por el matutino salteño.


Según se indicó, a los pocos minutos de ingresar al hospital, el pequeño sufrió un paro cardiorrespiratorio y si bien el equipo médico le practicó maniobras de recusación por 40 minutos, no logró la reanimación de él y finalmente falleció.


Marcos llegó acompañado de dos mujeres, una de ellas era su mamá, quien está embarazada y tiene además otros dos hijos.


"Marcos medía 83 centímetros y pesaba apenas 8 kilos (a los dos años el peso medio ronda los doce, dependiendo de la contextura física), lo que representaba una desnutrición grado dos o desnutrición severa", afirmaron las fuentes consultadas por El Tribuno.


Según la madre de Marcos, el niño tenía "diarrea y vómitos" y esto "generó un cuadro de deshidratación que, sumado a la desnutrición, lo llevó a la muerte", concluyó la fuente.


Fuente: http://www.eltribuno.info/salta-un-nino-la-comunidad-wichi-murio-desnutricion-n499435